18 may. 2012

¿Aforismos? No, pelotudeces

1. A veces la vida me parece un sueño. Otras una pesadilla. Como me gustaría de vez en cuando una vigilia.

2. Mi deseo de vos todo lo abarcaba, y así andaba todo el día, borracho de vos, empachado de vos, siguiendo tu rastro como un perro sin dueño. Buscándote. Deseándote. Un día reventó, qué querés. Chau che.

3. De todo lo que fui me queda la palabra. De todo lo nombrado un poco de memoria, un poco.

4. Hay palabras horribles como achicoria y hermosas como andrómeda; tintineantes como Juan y opacas como choclo; radiantes como azucena y oscuras como caverna; dulces como mandarina y agrias como orfanatorio; simples como hule y complejas como invertebrado; en fin, que las palabras no solo son significante/significado sino también estructuras fonológicas, ondas, sonidos, musiquitas que despiertan imágenes dormidas, sabores, aromas, texturas, recuerdos, miedos, ausencias. Oh, sí, las palabras.

5. Infancia, esa casa engañosa donde todo es posible, menos lo imposible.

6. Hay más verdad en tu silencio que en todas mis palabras.

7. Un día he de morir, me resisto, no quiero. No es cobardía, es que me gusta tanto vivir.

8. De las treinta y cinco mujeres con las que hice el amor ninguna se parece a vos, que nunca me has mirado.

9. ¿Aforismos? No, pelotudeces.