12 jul. 2015

Un Papa populista


Ya se ha ganado la altiva desconfianza, la opinión maliciosa, la burla maligna y el sarcasmo de la prensa al servicio de los intereses de los oligarcas.

Ya se ha ganado la mirada torcida y la jeta fruncida de los copetudos de la Iglesia de la opción por los ricos.

Ya se ha ganado el indisimulable odio de los ignotos fiscales del dogma que lo tildan de populista, como si fuera un insulto.

Pero quizás por todo eso, también se ha ganado el respeto de este ateo.